El Centro Misionero Maryknoll en América Latina (CMMAL) es una institución sin fines de lucro inspirada por el carisma Maryknoll, al servicio de los pueblos latinoamericanos. Ofrece formación interactiva con metodologías integrales, interculturales y vivenciales a los actores sociales que buscan transformar su realidad personal y colectiva.  Desde 1965  el CMMAL, a través del Programa de Idiomas, promueve y fortalece la enseñanza y aprendizaje de las lenguas: castellana, quechua, aimara e inglés  integrando la lengua y la cultura.    El Diplomado en Metodología para la Enseñanza de las lenguas  Quechua y Aimara como Segunda Lengua emerge de la posibilidad de combinar tres ámbitos: la historia  de la enseñanza de las lenguas quechua y aimara, la revalorización y el fortalecimiento de estas lenguas a  través de las políticas lingüísticas  actuales y la metodología de la enseñanza de lenguas impulsando el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo.  

El objetivo principal del diplomado es adquirir los principios metodológicos en la enseñanza   de   segundas   lenguas  (L2) para su aplicación   en  la  elaboración de programas y materiales de apoyo para las lenguas originarias (quechua y/o aimara). 

Bolivia, con una diversidad cultural y ecológica bien marcada, está pasando por un proceso histórico sumamente importante. Por una parte, en estas  dos  últimas  décadas  se  ha   vivido   el   protagonismo    de    movimientos    sociales,   especialmente de raíz indígena, que han puesto en jaque el Estado construido en 1825. Por otra parte, a nivel ambiental Bolivia cuenta con una serie de importantes leyes de protección y valoración del ambiente, la ecología, la biodiversidad y los bienes naturales en general. Es uno de los pocos países que tiene una ley para la Madre Tierra (Ley Marco Nº 300). Está suscrita a más de siete convenios internacionales, Tratados y Protocolos.

Sin embargo, en Bolivia existe una huella ambiental que contradice toda esta propuesta legal. Esta contradicción no es más que la evidencia de una crisis civilizatoria, de la que Bolivia también es parte. La crisis que vivimos marca una situación ambiental preocupante, justificada bajo una lógica de acumulación sin fin. La migración también es resultado de la crisis, no sólo por factores económicos, sino también por los cambios climáticos que afectan a la tierra (salinización, erosión, etc.). Finalmente la extracción de bienes naturales se ha convertido en extractivismo, acompañado de la deforestación de tierras.

En este contexto boliviano, es imprescindible abrir debates sobre esta temática, para configurar alternativas sociales, ecológicas y productivas, desde una visión integral. El Diplomado en Aprendizajes sobre ecología integral e intervenciones etno-ecológicas es un escenario de análisis sobre las múltiples interrelaciones biodiversas, los factores fundamentales que determinan el deterioro del medio ambiente, pero también un escenario para rehacer el tejido de convivencia y coexistencia integral en el eco-sistema.